sábado, 22 de abril de 2017

Prólogo


Han pasado cuarenta años desde que mi vida cambió el rumbo, y parecen tantos solo deletreando ese simple número, que las arrugas que han decidido marcar lo que era mi suave piel, han pasado a recordarme todo ese número de anécdotas que he sobrecargado todo este tiempo a mis espaldas.
Veréis jóvenes, yo he sido una mujer demasiado testaruda, siempre he sido un lobo al que han querido moldear para ser un simple perro, pero siempre fui un lobo. 
También me han nombrado cizañera, alocada, cargada de vida y más adjetivos hacia mi persona de los que podría llegar enumerar.
 Fui solo una simple niña abandonada por su propia madre mientras la cama ardía en llamas, mientras el camino de un taconeo se alejaba lentamente en la oscuridad,dejando a una simple niña de cinco años perdida y sin que rumbo tomar, entonces todos los escombros de mi vida se quedaron congelados en las calles anchas donde las personas transitaban pero no atendían. 
Aprendí lo que era ser invisible ante una sociedad potente y vulgar, donde carecía el sentido, la pasión, y la seguridad pasó a ser la propia desconfianza para salvar día a día tu vida, junto mi figura paterna que sin saber que era lo mejor para mi.
Perdí el único familiar que me quedaba, eso significaba que aquel roto en mi vida me dejaba totalmente pausada ante un mundo que nunca frenaba.
Fui ladrona, ayudé a niños que se encontraban en la misma situación que yo, quitaba el poder de los más apoderados de la ciudad, para siempre recompensarme con una rodaja de pan.
Y mi vida, que siempre era el mismo agujero del que nunca podía escapar, cambió de golpe, dándome el tortazo de la mañana, abriéndome mis espabilados ojos ya agudizados y descubrir lentamente personas que se sumarían a mis historias.
Acabé adorando a una cazadora de vampiros que era exactamente lo contrario a la misma amistad,era una mujer vestida de cuero que un día trató de matarme, pero aquello me llevó a descubrir partes de mi que aun no creía existir. 
Bebí en compañías de los mares, descubrí que no toda la ley está manchada ni sobornada ante el reinado, y como necia morí dos veces, envejecí antes de lo pensado, incluso vi como aquellos escombros que creía en el aire formaron de nuevo un resistente hogar.
Son las historias de una vieja que fue demasiado imprudente, una anciana que nunca le dio miedo de soñar, que entendió que lo mejor de la vida en si, era vivir.
 Si amáis escuchar a vuestros mayores y las buenas historias, acercaros con una bebida caliente y escuchar atentamente esta serie de historias apoteosis que hablan sobre el dolor, la traición, la amistades que surgen de la nada, las noches bohemias que acaban en peleas, las aventuras desastrosas para tratar los finales felices .
La historia va a comenzar:
Me llamo Runa, Runa Carter.
Aunque demasiado tiempo atrás me llamaban Thorgil.

Runa.

Prólogo

Han pasado cuarenta años desde que mi vida cambió el rumbo, y parecen tantos solo deletreando ese simple número, que las arrugas que han ...